
El mundo se calma, todo se inclina hacia ti, todo suena profundamente sencillo, no me molesta los comentarios, no oigo nada, y sólo me dejo abrazar por tus pensamientos.
Como desprenden tus palabras, como muere la tristeza, porque de pena se va, y con una música de fondo no tan improvisada, de pronto a escondidas, comienza a danzar la niña bailarina, aquella que todo suena y nada molesta, aquella que prefiere caminatas sin cesar, y cambio las quejas y muecas por un salón de risas, aquella que no permite que me dé al olvido, si no , que le gusta perderse conmigo.
Y con un atuendo nada formal pero muy casual juntamos a imponer la clase de un estilo divertido y galán, por así decirlo es más que pertenecer al movimiento pendiente a esta clase de época.
-¡Qué gran vestido tenía esa noche!...-¡Qué manera de enredar mis manos en sus cabellos!, me eleve tan grande que ni yo mismo sentí cuando había despegado,- y no quisiera enredarme en el vicio al que acostumbro cuando hablamos de ti-. No quiero enfrentarte a cuestas, porque prefiero hacerlo cuando esto convenga, como dices a tu lado soy como quiero ser, y contigo suelo ser así el pinto para pintar el cielo aún más azul.
Con el viento y canto de los locos que nos ven pasar, me tienta a ser un actor al cual sabes besar.
El día está comenzando las luces comienzan a salir, y yo alistando cosas debo partir, pero tan sólo moriría si no estuvieras aquí, que día más estresante se vuelve si no has de estar aquí
Como desprenden tus palabras, como muere la tristeza, porque de pena se va, y con una música de fondo no tan improvisada, de pronto a escondidas, comienza a danzar la niña bailarina, aquella que todo suena y nada molesta, aquella que prefiere caminatas sin cesar, y cambio las quejas y muecas por un salón de risas, aquella que no permite que me dé al olvido, si no , que le gusta perderse conmigo.
Y con un atuendo nada formal pero muy casual juntamos a imponer la clase de un estilo divertido y galán, por así decirlo es más que pertenecer al movimiento pendiente a esta clase de época.
-¡Qué gran vestido tenía esa noche!...-¡Qué manera de enredar mis manos en sus cabellos!, me eleve tan grande que ni yo mismo sentí cuando había despegado,- y no quisiera enredarme en el vicio al que acostumbro cuando hablamos de ti-. No quiero enfrentarte a cuestas, porque prefiero hacerlo cuando esto convenga, como dices a tu lado soy como quiero ser, y contigo suelo ser así el pinto para pintar el cielo aún más azul.
Con el viento y canto de los locos que nos ven pasar, me tienta a ser un actor al cual sabes besar.
El día está comenzando las luces comienzan a salir, y yo alistando cosas debo partir, pero tan sólo moriría si no estuvieras aquí, que día más estresante se vuelve si no has de estar aquí
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