jueves, 21 de enero de 2010

Cantame y cierra la puerta.


¿La noche te alejara de mi? , sólo está luna nos vera partir, te iras como un silencio entre mis sábanas.

-¿A dónde te debo seguir?- Aquí mis respuestas, comienzo abrir mis ventanas, saco todo del ropero, aún hay tiempo, empieza un nuevo día y el silencio de una madrugada, mucha gente aún camina por aquella neblina.

-¡Ya esperame.. que casí término, sé que no estarás tan lejos!

Siéntate si aún me puedes oír, tengo está complicidad del silencio, no hay mas ruidos que el mío, nadie más dispone de este eco, que yo, no dudes en dejar que mi voz entre por ti, y no dudes en detenerte.

Ya acabe por fin. No me duele ni la espalda, ni nada de mi cuerpo, por más noche que haya sido está, me dolería mas tener el dolor de no haberte detenido.

"Se dispone a atar aquellos pasadores, por mucha oscuridad que haya, no muy al fondo dispone de una lámpara, la cual alumbra mas a esta noche."

Término, y paso el umbral de este cuarto, y así de rápido salgo a tu encuentro. Y poco a poco veo, más claro al cielo, sé que amanecerás y esta vez no estarás conmigo.

"Nunca ha corrido tanto, nunca se ha cansado, es mas son de esas personas quejonas, que reniegan con todo, aquellas que discuten de cosas difíciles, que se presentan a diario". Pero hoy veo que no es de bien estar así.

-Es esto aquel pendiente que le di, en nuestra noche del lago sobre la canoa andante, y ella lo ha dejado.- No debo suponer que se le cayó.- Sé que a solo unos pasos estarás.

Último día del mes, y las cosas no cambian, y mi pesar me acompaña, pero acaso el cielo te ha desprendido de mi.

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