domingo, 5 de julio de 2009

El muelle y la niña.

Ves como cae la ultima hoja, del valle cercado de tantas hojas y arboles frustrados, rotos y comienzas a caminar pisándolas.. y recordando que no es bueno siempre esperar a algo, ni tampoco ir hacia él, si es que acaso el tiempo no es bueno para ti y ella.

Hoy habiendo trazado mi distancia y mis sentimientos, camine con desesperación, evado muchas miradas y preguntas en lo largo de mi recorrido, con mucha audacia evado todos los comentarios, que un día me dijeron

<< Pues ella no pertenece a tu mundo >> y intento encontrar el error que hizo de esta ruptura tan larga y que hasta en esta noche de frio, interrumpe por mis pensamientos y sentidos.

Pero claro, muy aparte del encuentro, y la suavidad de sus manitos cuando las cogía, pensé en el muelle, sentados en las piedritas y yo prometiéndole, ser el supervisor de todos sus sueños, cuando en la luna, las promesas se cumplen, pero tal vez, yo falle en esta.

Ese día iba llegando a su fin, y claro el mar pretendía estar frio , ya sea porque el verano llegaba a su fin, pero entonces que mas daba, habría la oportunidad para prestarle calor; y en ese momento llegué mirándola fijamente estaba más bella que nunca, cada vez, que la veía, era una premio a todos los días que tenía que esperar, y sosegado con esa belleza,me disponía a emprender rumbo a mi destino.

Y era verdad había un tremendo, mientras que me disponía a tratar de pisas el camino tan pedregoso en el cual estábamos.

Sentí que su mano se aferro a la mía, y me dijo con mucho tacto. - ! Pues ten cuidado que no quiero caerme y mucho menos aquí!

Al decir esto, sentí que en mi había esa protección aunque fuera la manera mas frágil de pensar en amor, daba igual solo era dejarse llevar, y así contemplar que existía en ello. Sentados y con el frio acuestas, mi mano logro llegar hasta ella dándole abrigo y viendo como esas olas rompían y el bullicio de los carros pasados a varios metros de nosotros.

De pronto una mirada en su ojos entro en mí, y era ella quien se disponía a regalarme besitos por montón, y pues había que admitirlo era lo mejor, la playa, la puesta de nuestro sol, y la sencillez de sus besos en los míos, hicieron que esa tarde fuera la mas especial, plasmada como un historia de poesía y novela, tenía a mi musa perfecta, bajo el mejor clima práctico para ambos.

Y como el mar rompía sus olas, y venia cada vez hacía nosotros, me dispuse a decirle << Pues sabes, esto es más que bonito para ambos todo juega para mí y para tí, quisiera que se te detuviera y perderme en tí. >>

Y vi que sus ojitos le brillaban como dos aquarelas , diciéndome - ¿Por qué haces todo esto? – ! Qué soy para ti!

Y con una sonrisa al lado. - Eres la sensación de estar acá, ser feliz, eres la tarde que pedí y quiero contigo quedarme.

Sólo me acuerdo de esa tarde, que me dispuso a dar un abrazo, llena de dicha y gozo con mis palabras.

En esa momento la noche comenzaba a aparecer y espera, lo que suena es el celular la llamaban preocupados por ella, yo sabía eso, se había hecho tarde y era de mi obligación dejarla y que se fuera.

Llegó la hora y no tenia palabras para hacer lo que tenía que hacer, solo te abrace y te prometí que no dejaría que te fueras de mí.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Demasiado bonito babe,
Te qiero. :)

Anónimo dijo...

Buen título para una buena composición!!!
Paul.