domingo, 28 de agosto de 2011

Pasada las nueve.

En el silencio de la noche, el frío pues ayuda no a sentir celos, ni remordimiento, entonces mis sentidos cuentan realmente que no era todo el día seguir discutiéndose a mi mismo.

Vengo a aclarar este pendiente que llevo dentro, me quito el cargo de teniente, y hay un momento en donde todo se aclara, camino y al lado llevo un libro de historias, cuando hace tiempo fui teniente, ahora solo quiero ser un buen fugitivo, ahora quiero solo buscar y buscar, mientras buscamos cosas especiales, entenderemos también que hay personas que buscan su destino.

Aveces siento que en verdad profundizar es llevarte a tal asuntico donde siempre quisiste huir, o donde estuve siempre discutiendo, le contaría a ella, que ella fue la campeona en destruir muchos momentos.

Entonces hay momentos, donde los defectos que así como antes eran tan perfectos, ahora son tan imperfectos, vengo aclarando mi papel de quien debo ser un teniente, o llamado un fugitivo.

No te sientas una artista que solo por cantar, mover y pintar corazones, pues crees que tienes el dote de dibujar, la mas mínima parte de lo que es amor, no creas , pues aveces sueles caer en descontrol, y puede ser que un día mientras menos pienses, dejas la pintura, y arrancas el cuadro de la vida tuya y la vida mía.



martes, 23 de agosto de 2011

Tú me conoces.


Aveces sé que roncas en tus noches, aveces sé que piensas en mí mientras duermes, entiendo de tus sonrisas al amanecer, juego con tus manos y mientras tus ojos despiertan mi manos juegan a dibujarte en la oscuridad.

Aveces se que el tiempo ayuda a entender nuestras nostalgias, mientras que juego con tu pelo, en la oscuridad, me uno a tu risa definitiva, intento ser aire e intento compartirte con tu propio interior.

Reconozco cuando juegas a amar, y quien diría si odias mas mi rutina que tu ira.

También se cuando ríes en el alma, comprendo cuando lloras en silencio, juego en tus sueños aunque tu no lo recuerdes, e intento saber que las palabras sacan nostalgia, mientras que por tu sensibilidad tu sola aprenderías amar.

Y es entonces cuando una palabra sale de tus sueños, juzga y balbucea mi nombre, cuando en tu corazón, todavía quedan hojas de papel escritas con tinta de corazón, aquellas las cuales nunca han de salir, que solo la misma persona que las escribió podría volver a tocar tu corazón para sacarlas, o agregarle un punto final a cada una.

Pero aveces uno despierta, comienza analizar la nostalgia y comienzas a escribir en la vida misma:

"Conozco de tus ideas, de tus miedos, de tus gustos, mucho mas antes de que tu las pienses, mucho mas antes que las sientas, y antes que llores, se que tu corazón quiere volar."

Confundirse está permitido, equivocarse también, pero olvidar resulta decepcionante.