martes, 2 de marzo de 2010

Fuerza y paciencia exigen más de ti.

Y cuando es que un problema se ha vuelto fácil, cuando es que uno se ha podido reír y pasar de lo más divertido a un gran problema. Desde lo más profundo nos acaricia con el temor y luego avanza, por un lapso intento ser un hombre fuerte, distanciarme de eso que aqueja mi felicidad, ando distraído- lo sé, y me encuentro fatigado, discuto conmigo mismo- , pero lo cierto es que por momentos encuentro apoyo, luego sigo mi recorrido ocupándome de a pocos de cada una de las cosas que pasan por mi vida.

Ay varias maneras de hacerla reír, pero son muchas la que sostiene a esa dureza y muy lentamente sucumbe al vicio de su carácter tan mal humorado, tan diferente a su sonrisa y tan irritante y consumidor a la mía.

-¡Qué es esto, presta más atención a estas cosas!

-¡Y soy yo a quien debes mirar!

-Ah tanto así puedes llegar, bah.. pero siempre muestras disconformidad en todo,-¡Basta déjame en paz , y olvídate de todas tus problemas, aleja esas cosas de ti!.

Y el carácter se va construyendo desde muy temprano, pero a veces no es tan tarde para hacerla cambiar para bien, y cuidarlo de que no se empañe con tanto enojo y emoción por los demás.